martes, 27 de abril de 2010

Hablemos del 10

Dicen que cada cosa tiene su momento y este momento ha tardado más de un año en salir porque a veces hay que bloquear el alma para conseguir anestesiarla y sobrevivir. A veces, muchas veces, todo se reduce a una cuestión de supervivencia. La mía ha consistido en guardar muy dentro y muy profundo lo que más daño me hace: los sentimientos.
Ayer me preguntó una amiga que por qué me niego a querer amar y le contesté que porque aunque se sufre, duele menos que amar y que todo salga mal. Y es que he tenido un año de anestesia para poder ir sacando lo que hace dos quedó enterrado y a punto estuvo de hacerme perder el norte.
Érase una vez hace dos años conocí y me enamoré de alguien como debe ser, encontrándome a la persona en persona y gustándome. Comenzamos a salir y tuve una de las relaciones más bonitas que he tenido con una persona de la que no tengo duda de que hoy sigue siendo una de las mejores personas que conoceré en toda mi vida. Mi familia la aceptó enseguida y a todas luces parecía que por fin lo tenía todo.
Pero primero vinieron los problemas del trabajo, que día a día iban aumentando y dejándome físicamente agotada y lo que era peor mentalmente hecha polvo. Después un bajón de salud que duró meses y que no mejoró las cosas. Una familia que demanda mi atención y una novia que cada día más enamorada me hace sentirme sumamente responsable de ella al sentir que toda su vida se centra y se vuelca en mi.
Siempre he tenido ese sentido de la responsabilidad que me ha hecho estar tan pendiente de todo y de todos que borraba mi propia existencia y me autoanulaba, pero esta vez yo era quien necesitaba ayuda, y justo quienes debían dármela eran quienes me exigían algo a lo que no podía llegar.
Necesitaba dejar mi trabajo y buscar otro para no acabar sicológicamente peor de lo que ya estaba. Necesitaba dejar de estar enferma y volver a mi estado normal. Necesitaba que mi familia no necesitase tanto mi presencia. Necesitaba que mi pareja fuera mi pareja, que escuchara mis llamadas de socorro, que después de más de un año hablara conmigo como pareja, esa faceta que sólo podía tener conmigo, necesitaba que no me necesitase tanto porque su dependencia de mi me estaba asfixiando en un momento en el que necesitaba su ayuda y no que me hiciera sentirme la persona más miserable del mundo por tener un trabajo que no me dejaba vivir la vida con ella como quería y por tanto, no dándole lo que quería darle.
Hace algo más de un año estaba tan agobiada porque las responsabilidades me superaban que mi cuerpo se llenó de contracturas y cuando me despertaba por las mañanas no podía apagar la alarma del despertador porque mis brazos y manos tenían ese hormigueo de cuando se te duerme el pie. Y eso cuando dormía, porque tenia tantas cosas en la cabeza que apenas dormía. Hace casi dos años dejé de tener un solo minuto al día para mí por intentar que todas las personas que quería estuvieran bien….pero no soy una superwoman y pasó lo que intentaba que no pasara….reventé. no pude más y reventé.
Dejé mi trabajo, hablé con mi familia y le pedí tiempo a mi pareja, pero cuando alguien está enamorado no entiende que le pidas 5 minutos para poder buscar otro trabajo, y cuando las cosas que una pareja tiene que hablar no se hablan , entonces no importa que estés con la mejor persona del mundo, porque tú tienes a la persona, pero tu relación con ella no es de amistad, de hermana, sino de pareja y como pareja sólo nosotras dos sabemos lo que pasó, lo que no hablamos y lo que dejamos de hablar.
Después de eso, meses de aislamiento para recuperar mínimamente cuerpo y alma y después , muy despacio, empezar a dar pasos para adelante. En septiembre volví a cambiar de trabajo y empecé a salir poco a poco. Sólo me abro a la amistad, no al amor. Hace no mucho alguien me dijo que tengo miedo a amar. No es así, no tengo miedo a amar, a lo que tengo miedo es a que alguien me vuelva a amar y toda su vida se centre tanto en mí que no pueda estar a la altura aún queriéndola mucho. Soy fuerte pero no tanto como yo pensaba. Soy fuerte pero eso no quiere decir que por no decirlo no lo haya pasado igual de mal. Soy fuerte pero eso no quiere decir que no me joda muchísimo que quien no me conoce me juzgue con total parcialidad. No soy un 10. Nunca lo he pretendido. ¿Acaso se retransmitió mi relación por algún sitio para saber cómo fue el “asi”? ¿ Acaso me he metido yo en tu vida?
Principio y fin de la historia. no habrá más capítulos de esto

14 comentarios:

jelly dijo...

en fin, metepatas siempre hay por todos lados; pero yo lo que quiero decir es que lo mejor de todo es que hoy en día, estás bien, eres tú misma, tienes tus metas... que la gente diga lo que quiera, al final, lo importante en definitiva eres tú.

Sra. Castafiore dijo...

Uff, si el otro día eras invisible, hoy estás desnuda.

Jirafas en Gerundio dijo...

Dejas salir lo que llevas dentro. A corazón abierto. Tú lo primero; si tú estás bien, todos los que te quieren estarán bien.

Pena Mexicana dijo...

Pues si que eres fuerte... porque para decir todo esto del tirón se necesita mucha fuerza y valor :)
A veces hay que aprender que no basta con que te quieran mucho, sino que también se necesita que te quieran bien. Un fuerte abrazo.

Juli Gan dijo...

Este post se ha salido del rincón más recóndito del alma. El amor es egoísta. Quien diga lo contrario, miente. No deseamos ser egoístas, pero lo somos, y si tu pareja no es lo suficientemente consciente de que si le pides tiempo es porque estás tan mal, ya vamos mal. No es fácil de ver.

Anónimo dijo...

Uff! Ahora te entiendo. Completamente desnuda.

Lucía dijo...

Bufff... espero no haber sido yo, porque a veces suelto las cosas según las pienso (¡qué le vamos a hacer, mi lengua es mucho más rápida que mi cerebro!).

Mira, en las cosas de pareja nunca nadie tiene razón cuando opina, las partes implicadas, porque están implicadas y no son capaces de ser objetivas. Las partes que no están implicadas, porque no lo saben todo o, si se lo han contado, suelen tener una visión sesgada, así que, si tú estás tranquila con tu conciencia, no te justifiques ante nadie.

Besos

Anónimo dijo...

No te imaginas como me he sentido identificada con lo que has escrito.. creo que, a veces, aunque te quieran, y de verdad, la gente que se tiene alrededor, se vuelve egoísta y no se da cuenta que das, no mucho, sino lo siguiente, y que como dices, no se es superwoman, no siempre se está al cien por cien. Parece, que como lo has hecho siempre, es exigible siempre y en todo momento, hasta que efectivamente explotas. Entiendo tu postura de “no amar”, quizás es que no es tu momento, porque cuando explotas necesitas recuperarte, necesitas estar fuerte, necesitas disfrutar de la “soledad”, pero cuando ya estás al cien por cien de nuevo, quien sabe lo que puede traer la vida.. en algún momento te dejarás llevar...y también es bueno dejarse llevar, porque sino te puedes perder muchas cosas por el camino..
Cada uno es como es, y con determinada edad, ya no se puede cambiar así como así, se evoluciona. Creo que aprendí a dar, pero “dejando claro” el eh? No me exijas lo que no tengo obligación de dar.. lo doy encantada y porque quiero pero, no me obligues no? Y luego, hay quien abusa del chantaje emocional más de la cuenta.. pero en fin..
Es la primera vez que te comento, aunque te leo desde hace tiempo, porque me gusta lo que escribes. Un saludo.

guada dijo...

menudo post, ójala pudiera yo sacar lo que tengo dentro como has hecho tú, pero creo que soy cobarde
como te entiendo....
besazos

María dijo...

Muy valiente este post.

Anónimo dijo...

Vaya! Lo has soltado de golpe y porrazo!!!
Así pasó. Doy Fe.
No eres fuerte, lo que te ocurre a ti... es lo que te ser más fuerte!!!
No están de moda las superwomans.

Besetes
Escandinava

evita dijo...

Creo que puedo entenderte, está bien que hayas sacado ya todo eso que puede estar marcando tanto tu momento actual.

Me honra su petición, por supuesto que se lo haré. Aunque necesitaré más datos sobre usted para poder inspirarme... Be patient, que las cosas requieren su tiempo!

Rick dijo...

Buff! Este post sangra, sangra mucho. Pero es necesario que algunas heridas sangren y salgan a la luz para acabar de curarse.

El Ogro dijo...

Una vez un alguien le pregunto a otro alguien:

- ¿ Si tuvieras que dividir tu vida en parcelas, como lo harias?

ese otro alguien respondió

- La de la familia, la del trabajo, la de la pareja y la de los amigos...

- Aun no te has dado cuenta... ¿ Y donde esta la tuya propia?