martes, 30 de septiembre de 2008

Gaudí en alerta roja



Hace unos nueve años ya que pisé Barcelona por primera vez. No fui por turismo, tampoco por trabajo; no trabajé, pero hice turismo entre otras cosas. Las Ramblas, Passeig de Gracia, Plaza Cataluña, pasear por Balmes bajo la lluvia, ver La Pedrera (en aquel momento no se podía visitar la casa Batlló, pero la pude ver años después),…..y la Sagrada Familia. Me impresionó por fuera, me pareció imponente, y quise entrar para verla por dentro. Ojalá no lo hubiera hecho, me llevé una terrible decepción, no me gustó nada y tuve una sensación de tomadura de pelo que aún me dura. Supongo que en casi nueve años las cosas habrán cambiado pero no tengo intención de volver a entrar. Sigo sin poder entender cómo es posible que con todo el dinero que recaudan de los visitantes que acuden día a día a verla, aún esté así de retrasada su construcción. No me convence nada que me digan que es porque todo se hace gracias a las aportaciones privadas, a mí me parece una gran campaña de marketing. No les interesa ir más deprisa para así aumentar la leyenda y las arcas del órgano que gestiona su construcción. La que quizás sea la obra más grandiosa de Gaudí, quizás vaya a acabar siendo la más decepcionante. Gaudí murió, atropellado por un tranvía, en 1926 y lo único que dejó terminado fue la fachada del Nacimiento así que, técnicamente, esa es la única parte del edificio que realmente puede considerarse “de Gaudí”. Creen que La Sagrada Familia podría estar terminada en unos 20 años, y digo que lo creen porque a la incertidumbre de si será posible o no hay que añadir la incertidumbre de si qué pasará cuando se construya el cimborio de Jesucristo que coronará el templo , que se eleva 170 metros del suelo y bajo el cual pasará el AVE. ¿Aguantará? ¿Se caerá todo? Parece que hay un alto riesgo de que así sea…esperemos que se equivoquen.
En los últimos meses la prensa se viene haciendo eco de un nuevo manifiesto que cuestiona, no sólo la continuación del templo, sino también “ la imposibilidad de discernir ya “donde empieza y dónde acaba” la obra de Gaudí. “ Lo que sobresale es la mediocridad de un grupo de técnicos y promotores que, en el mejor de los casos, cargados de buena fe pero sumergidos en un paternalismo anacrónico, utilizan a Gaudi, una vez más, para legar su huella personal en detrimento de la obra original”. El manifiesto que contiene estas palabras se titula Gaudí en alerta roja y está firmado por críticos, directores de museos y artistas. Podéis encontrarlo en esta página y subscribiros al manifiesto si queréis .
Lo que a mí me queda claro de todo este embrollo es que los que salen perdiendo son siempre los barceloneses. Barcelona es una ciudad muy cómoda para el turista, tienes muchos servicios que facilitan la estancia pero,¿y qué pasa con los habitantes de la ciudad? ¿Se crean infraestructuras que mejoren la vida en la cuidad? ¿Acaso todo esto no sea otra campaña de ambos”bandos para hacerse notar y ganar adeptos para sus proyectos?. A mí es AVE me parece fantástico y también que se acabe la Sagrada Familia, pero yo no vivo en Barcelona y no sufriré sus incomodidades ni lo que pueda pasar en caso de ser ambas estructuras incompatibles.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Se buscan ojos azules...




Se buscan ojos azules....porque los suyos se han cerrado para siempre. Me enamoré de los suyos en La gata sobre el tejado de Zinc. Sólo he vuelto a ver unos ojos azules tan bonitos una vez más en alguien de quien he estado muy enamorada. Creo que nunca voy a olvidar esos ojos azules y esa mirada . Me enamoré de él, de su personalidad, de su manera de actuar, de su belleza cuando le ví en esa película, o quizás fue en El Premio, donde era un escritor al que se le había concedido el premio Nobel de literatura. Su rostro era de facciones perfectas, su cuerpo también.Su vida, poco interesante para la prensa rosa, lo cual le hizo valedero de toda mi atención. Hace muchos años que dejaron de existir actores como él, que llenaban la pantalla con su presencia y su interpretación. Gracias por dejarnos casi ochenta películas para seguir disfrutando de tí eternamente aquí en la tierra.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Hoy quiero confesar..



A mí me encanta Mercedes Milá. Antes más que ahora. Y es que esta señora piensa lo que dice -casi siempre-, pero siempre dice lo que le da la gana y el otro día lo volvió a hacer en La Noria, en Tele 5.Entrevistarla es reirte un rato pero, para quien tiene la tarea de hacerlo, tiene que ser un estrés porque nunca sabes por dónde va a salir. En fín, que todo esto es para decir, así disimuladamente, que anoche me ví el principio de Gran Hermano 10. Sí, ya sé que Pekin Exprés está mejor ( lo iba viendo haciendo zappping), pero es que mirad, este año me ha dado por cotillear quienes entran ,aunque sepa que ya no veré más, y además lo confieso.
No sé si habéis visto este video que le han hecho, es buenísimo. A la señora Milá le ha gustado tanto que ha buscado al autor. Feliz lunes para todas, espero que no estéis tan vagas como yo.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Foto post plural

ELLA


YO
EL GPS


Y MUCHOS KILÓMETROS RECORRIDOS YA,PERO NO TODOS...

CAMINO YO

CAMINA ELLA




miércoles, 17 de septiembre de 2008

El arte no está loco, es que nosotros somos tontos







El mundo está en crisis, los gobiernos inyectando capital a empresas privadas para evitar quiebras, y un señor británico, denominado artista, y llamado Damien Hirst, lanza un órdago a las galerías de arte y vende sus trabajos (me niego a denominar "eso", obra artística) a través de la casa de subastas Sotherby´s embolsándose 140 millones de euros. Los compradores son anónimos aunque casi todo el mundo parece saber que en su mayoría son ricos un tanto snobs que han pagado tales sumas para que no se desplome la cotización de las obras que ya comprado de este señor anteriormente, o mejor dicho, gente con mucho dinero, que sabe perfectamente que la calidad artística de estas obras es nula pero que pagando astronómicas sumas por ellas hacen un magnífico negocio. O quizás no. Porque, si todos coinciden en asegurar que Damien Hirst es un artista mediocre, que la calidad de sus obras es bastante mala,y que es un producto y una moda pasajera...probablemente esos ricos que hoy han comprado sus trabajos, habrán llenado el bolsillo de este señor, ya que indudablemente su calidad como artista parece haber disminuido a la par que aumenta su fama como buen hombre de negocios, y dentro de unos años tendrán unas horrorosidades en sus casas por las que nadie querrá pagar nada.
Aparte de la bufonada que todo esto me parece, se vuelve a poner en tela de juicio la tan traída y llevada pregunta de "¿ Cómo decidir qué es y qué no es una obra de arte?", y es que, si aceptamos un becerro en formol y una calavera con incrustaciones de diamantes como dos ejemplos de arte, cualquier cosa que pusiéramos en formol dentro de un bonito recipiente o un objeto con idem de incrustaciones de diamantes también lo serían. Y es que casi nadie puede definir qué es el arte , de eso se valen muchos que, de artistas no tienen nada pero,son genios del markéting. No sé si os acordareís de un experimento que realizaron unos reporteros de un programa de Tele 5 el año pasado en Arco. Cogieron una tela, fueron a un colegio, dieron pintura a unos crios de 3/4 años y estos pintaron "algo abstracto" con sus manitas en el lienzo, pusieron un marco, lo colaron en la sala de exposiciones y preguntaron a la gente que por allí pasaba que qué les parecía. Las respuestas fueron que era una obra de arte de un autor consagrado/maduro/ conocedor de los contrastes cromáticos/etc, que pagarían entre 12.000 y 18.000 euros por la pieza y otras alabanzas parecidas. Todo el mundo hablaba como expertos y no lo eran, así que algo que no es arte puede pasar por la obra más artística. El arte escapa a una definición, pero no somos tontos y podemos saber qué es y no es arte. Pero en esto, como en colores, cada cual tiene su opinión...

lunes, 15 de septiembre de 2008

Seres humanos nada más

Esta mujer me llamó mucho la atención. La vi cuando íbamos de camino al coche, para irnos. Todo a su alrededor estaba lleno de gente, abarrotado de familias con niños que paseaban y disfrutaban de las atracciones callejeras, sin embargo, la mujer esperaba sola, sentada en el banco y, a su alrededor, se había creado una pequeña burbuja de soledad, nadie se acercaba a ella ni pasaba cerca. Fue una sensación extraña, o quizás sólo el darme cuenta de cómo somos los seres humanos. No nos gusta la soledad y aquella mujer, que a buen seguro, lo que hacía era esperar a alguien que estaba muy cerca, irradiaba esa sensación…y todos los demás nos alejábamos para no ser “contagiados”. Escapamos de todo aquello que no nos gusta o nos da miedo, lo repudiamos y nos aferramos a quienes nos pueden contagiar positiva. Supongo que nosotros mismos, con nuestra actitud, atraemos o echamos a quienes nos rodean. Fijaos en la mujer, se ha sentado en una esquina del banco, pegada al reposabrazos, y mira hacia el otro lado, con los brazos cruzados, en lo que los expertos en lenguaje corporal llamarían "una actitud hostil". Quizás no era su intención, pero era lo que transmitía.
Otra persona que también me llamó la atención fue este caricaturista. Siempre me han llamado la atención allá donde les haya visto.Quizás mi ideal de una buena vida es un trabajo estable en un sitio y disfrutar del ocio con las personas que quiero; creo que nunca podría ser una persona nómada y vivir día a día. No sé si quienes viven como él han escogido vivir así o no, supongo que le gusta vivir de su arte pero a mi me da pena ver cómo la gente no valora para nada su trabajo. Para quienes pagaron por la caricutura, el dibujo no es más que un recuerdo de las vacaciones que, en algunos casos, hasta quedará olvidado al marchar. Quizás es dificil entender las opciones que no son las nuestras...

jueves, 11 de septiembre de 2008

1978: el año (más) democrático

La prensa impresa ya no es lo que era y ahora puedes coleccionar casi de todo, incluso puedes hacerte con el ajuar de tu casa, comprando durante unos cuantos días el diario, recortando cuponcitos y pegándolos en una cartilla.....es la versión ¿cultural? de los fascículos coleccionables de toda la vida, y una buena operación de márketing para poder vender ejemplares. Si no fuéramos tan "borregos" nos daríamos cuenta de que casi nunca merece la pena comprar el periódico para conseguir lo que ofertan,pero bueno, a veces hay alguna cosa interesante. No sé para cuantos puede resultar de sumo interés en este momento de crisis económica coleccionar la "Historia de la Democracia española"(para mí ninguno) aunque los artículos fueran muy buenos, pero mira, la música de estos 30 años de democracia podía resultar interesante así que me apunté en la agenda que el miércoles tenía que comprar el diario El Mundo porque daban gratis el primer Cd: 1978. De las 15 canciones, sólo conocía 4, y tampoco conocía a la mayor parte de los artistas, algunos ni siquiera imaginaba que ya cantaban por entonces,pero ha sido interesante,y creo que los iré comprando todos. Os pongo la selección que han hecho y os dejo unos videos para nostálgic@s y algún descubrimiento para l@s demás, en todo caso, esto es lo que gustaba en España en 1978, y sinceramente, gracias a Dios, de algunas no nos tenemos que acordar...
1. JOan Manuel Serrat: Irene.
2.Elsa Baeza : Credo
3.Camilo Sesto: Vivir así es morir de amor.
4.Miguel BOsé: Anna (Ana)
5.Joaquín Sabina: Mi vecino de arriba.
&. Tequila: necesito un trago
7. Felipe Campuzano: Inquietudes.
8.Los Amaya: Vete
9.Lluis Llach: Canço d'amor.
10.Pablo Abraira: Pólvora Mojada.
11.Los Pecos: Esperanzas.
12.Joan Baptista Humet: Terciopelo
13.María Jimeñez: Se acabó.
14.José María Purón: Y serás capaz.
15.Lluis Pastor: Están cambiando los tiempos.






lunes, 8 de septiembre de 2008

El juego del amor


Hace unos años fui con unos compañeros al cine. La película no era una obra de arte pero resultó entretenida…hasta el final, en el que el protagonista rescata a la chica y, pensando que ya todo va a acabar bien pues no, resulta que, en los últimos cinco segundos, ella muere y se acaba la película. Recuerdo que me enfadé mucho. Tampoco a mis compañeros de sesión les había parecido el mejor final para la historia pero aceptaban el trágico final. Yo no, yo estaba enfadadísima y decía que sólo con que el director hubiera suprimido esos cinco últimos segundos todos estaríamos contentos: los que creían que sí, que la película debía acabar con la muerte de la protagonista; y los que, como yo, creíamos que podía sobrevivir. Sin esos últimos cinco segundos todos estaríamos satisfechos, pero no, el director no había dejado lugar a la duda, esa duda que tantas veces ha sido utilizada en muchas películas para dejar un final abierto a una secuela o a la opinión del público.
Llegados aquí, he de decir, que mi “enfado” se debía a mi propio código para ver películas en el cine, que es muy simple: yo voy al cine a pasar un rato agradable, y desconectar del mundo que dejo fuera de la sala, por un par de horas, y claro, si resulta que lo que veo me hace poner triste pues, como que no, me veo las noticias o leo la prensa y ya tengo mi dosis de realidad. Y es que a mí no me apetece pagar por ver una película que me ponga triste, y, sí, ya sé que en el mundo no todo es de color de rosa, no soy tonta, pero, lo mismo que otr@s van a ver películas de acción tipo Terminator, Rocky , etc,…yo voy a divertirme un rato, dejando la triste realidad de la vida detrás de las puertas de la sala de cine durante el tiempo que dura la película. Y, para quienes os preguntéis si sólo veo películas que acaban bien, os diré que no, que veo todo tipo de películas, pero aquellas que sé que tienen una temática más triste o dura, las dejo para el “alquiler” y las veo en casa en cuantos ratos necesite.
A veces te pasa que empiezas a ver una película con una concepción bastante diferente de lo que luego resulta ser, que es precisamente lo que me ha pasado con “El juego del amor”. Yo pensaba que era la típica “americanada” para pasar el rato, pero nada más, y al poco de empezar a verla me di cuenta de que me había equivocado y me gustaba, porque lo que estaba viendo era una historia de gente que se enamora y desenamora, que sufre por amor y que es feliz por amor, historias de gente como cualquiera de nosotros a los que les va bien y mal o mal y bien en el amor. El amor es un juego en el que no jugamos solos y aunque ganemos, siempre podemos perder, y aunque perdamos, seguramente llegará un momento en el que ganemos. Todos somos ganadores y perdedores al mismo tiempo y esas son las historias con las que nos encontramos en la película, historias de ganadores y perdedores en el amor. Una película muy recomendable.