martes, 6 de octubre de 2009

Donde el eje de los Polos se une...


Hace no mucho leí que puede haber 100 modos de editar un foto pero sólo 1 de publicarla. Supongo que, por eso, lo primero que se aprende al trabajar con fotos digitales es que nunca edites el original, que hagas una copia y trabajes sobre la copia. Si el resultado no te gusta, la borras, haces otra copia y vuelves a empezar.
Ojalá se pudiera hacer eso con la vida. Tomar un momento, hacer una copia, vivirlo, y si no nos gusta lo vivido, descartarlo y volverlo a vivir. Lo que sucede es que, con una foto sólo hay dos factores, la foto y el fotógrafo. El fotógrafo habrá tomado la foto que deseaba tomar y la editará según sus gustos. Nada más. En la vida, por el contrario, cada decisión que yo tome tendrá consecuencias para otras personas, que a su vez, tomarán decisiones que tendrán consecuencias sobre la mía y la de otras personas, y así sucesivamente haciendo que todo sea un cúmulo de casualidades, que nos guste o no, nunca podremos controlar: el efecto mariposa.
Pero a veces me niego a pensar en esa cadena de causas y busco otras razones, otras explicaciones que me hagan entender esos momentos de felicidad e infelicidad, a veces en cuestión de horas, que el ser humano tiene. Así que, si la vida es una dualidad: frio- calor, noche-dia, agua-desierto también tiene que haber esa proporción con las personas.
¿ y si la proporción fuera 50-50? El 50% del planeta es feliz y el otro 50 % infeliz y el hecho de que seamos felices o infelices depende, tan simplemente, como del sitio donde estemos en el momento preciso en el que algo nos vaya a pasar. Me imagino que yo soy el Polo Norte y alguien, al final del eje que une los dos extremos de la tierra, será el Polo Sur. Así que, si tengo la suerte de llegar al sitio X y al final del eje está alguien que es infeliz, yo seré feliz y cuando me mueva y al final de mi eje vaya habiendo otras personas felices o infelices yo seré feliz o infeliz, como ellos cuando yo sea su final del eje.
Y es que, a veces, hay que pensar en cosas absurdas para poder hacer feliz un momento infeliz…¿ nos movemos?

5 comentarios:

Saltinbanqui dijo...

Y no sirve simplemente sonreir?
;)

María dijo...

Hay un libro que habla de las consecuencias de las acciones... y cómo influyen en otra gente. Ahora no me acuerdo del título...
Y... moving... all the people moving...

Lucía dijo...

Creo que no me gusta nada esa teoría del 50-50, porque significa que si yo soy feliz, alguien será infeliz por mi culpa.

¿Qué tal si lo dejamos en que cada uno se forja su propio destino? Además, no me digas que no es una frase grandilocuente...

Besitos

Jelly dijo...

Mareeeee, vaya teoría!!! No sé, creo en la teoría de causa-efecto, lo creo realmente pero tu teoría del 50-50 ufff me supera :)

bicos

Gàdor dijo...

No sé que parte me ha hecho más :)
si la del fotógrafo o la del eje..