martes, 19 de enero de 2010

¿Hasta dónde tienen poder las palabras?

Tenía otro post preparado para hoy, pero una amiga, estudiante de filología hispánica, me ha pasado esta historia y he decidido compartirla con vosotr@s para saber vuestra opinión. Aquí la teneís:
Cuenta una antigua leyenda que, hace mucho tiempo, había un rey que oyó explicar que en su país vivía un sabio verdadero. Tan sabio era, que hablaba todos los lenguajes del mundo. Sabía escuchar a los pájaros y los entendía como si fuera uno de ellos. Sabia leer la forma de las nubes y comprender de inmediato su sentido. Incluso leía el pensamiento de los hombres y las mujeres, vinieran de donde vinieran.

El rey, impresionado por tantos méritos que le atribuían, llamó a aquel hombre sabio a su palacio. Cuando lo tuvo ante sí el rey se apresuró a preguntar.

- ¿es cierto buen hombre que conocéis todas las lenguas?
- si , majestad
¿es cierto que escucháis a los pájaros y comprendéis su canto?
- si, majestad
- ¿es cierto que leéis el pensamiento de las personas?
- sí, majestad.
......
El rey tenía aún una última pregunta. Lo desafió con la mirada, como si quisiera ponerlo a prueba y le lanzó su última pregunta.
- Hombre sabio, en mis manos, que están escondidas a mi espalda, tengo un pájaro. Respóndeme, ¿ está vivo o muerto?

( la respuesta del sabio se dirige a todos los que tengan cualquieres responsabilidad en la promoción de los derechos lingüísticos, desde el escritor hasta el maestro, legislador...)

Aquel sabio, de forma inesperada, tuvo miedo. él sabía que fuera cual fuera su respuesta, el rey podía matar al pájaro.
Miró al rey y estuvo un largo rato en silencio. Al final, resondió con voz muy serena:
- La respuesta, Majestad, está en vuestras manos.


* Declaración Universal de derechos lingüísticos. Carles Torner. Uned, 2009

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Ane. Las palabras deberían servir siempre para mejorar nuestro pensamiento. No siempre es así.
Esta historia nos devuelve la esperanza, pero ya se sabe lo que pasa con las leyendas.
Un beso desde Valencia.

María dijo...

Vaya... inteligente respuesta: emocional, lingüística, de razonamiento...

pyxis dijo...

Gracias por compartir esta historia, no la conocia.
Un beso.

Lucía dijo...

Bonita historia. Las palabras deberían servir para unirnos y no para separarnos.

gema dijo...

Al post anterior no te contesté porque soy del REAL MADRID!!!! enhorabuena,con la boca pequeña por la victoria!
Hay una Historia de Don Luis de Góngora que se apostó que llamaba coja a la Reina en su propias narices...como éste era un bala...lo hizo llevando dos flores, una en cada mano y se las oferció diciéndola...
Entre esta flor y esta Rosa...su Majestad escoja!!!


besetes.G
No es tan profundo como tu post, pero a mi me hace sonreir al recordarlo porque me lo contó siendo muy pequeña, una persona INCREIBLE!!

guada dijo...

me ha encantado esta historia, una respuesta inteligente, gracias por compartirla
y de la anécdota que cuenta la anterior me ha gustado, hay muchas formas de decir las cosas
besos

Tanais dijo...

Yo tampoco conocía la historia, me ha gustado. Y la respuesta...inmejorable.

Jelly dijo...

Me ha encantado esta historia, gran respuesta final y además que te hace pensar :)