martes, 5 de enero de 2010

Dime dónde tu vida se cruzará con la mía para ponerme guapa




Hoy he pensado en las personas. En todas esas que me faltan por conocer. Esas que un día se cruzarán en mi camino en el metro, en un aeropuerto, porque alguien me las presentará, porque tendremos algo en común que nos una, ¡por tantas cosas! Creo que me quedan aún muchas personas por conocer y la idea me encanta. ¿Habéis pensado alguna vez en todas esas personas que conocisteis en el pasado y todo lo que de ellas habéis aprendido? Muy pocas de ellas siguen aún en mi vida, como seguramente en las vuestras; pero quienes se quedan, básicamente lo hacen para siempre (o casi).

Me gusta conocer gente. En los últimos tres meses he conocido a unas cuantas personas. Se han reforzado los lazos con ciertas personas y, como siempre sucede, hay gente que ya no está. Nunca he entendido muy bien qué es lo que hace que tengamos tanto “feeling” con algunas personas y que su ausencia de nuestra vida se haga casi insoportable o su presencia insustituible así que he acabado por pensar que quienes tienen que estar en nuestras vidas lo están porque tienen que estar y nada que podamos hacer o pueda pasar les sacará de nuestra vida; al mismo tiempo, quien no tiene que estar, no estará, porque su destino no está con el nuestro. Quizás sea simplista, pero hace tiempo que decidí no pensar más en porque alguien está y otro alguien no está.

Hace algún tiempo conocía a muchas personas…virtualmente. Pero ¿se puede llamar “conocer” a quien sólo conoces por una cuenta de correo? Creo que no. No es real quien no podamos conocer en persona, ver sus ojos cuando hablamos con ella, sus gestos, su forma de moverse, de ser, de actuar nunca puede ser alguien que forme parte de nuestra vida. Otra cosa es que, conocida la persona, siendo algo real, usemos lo virtual para mantener el contacto en los momentos en que no nos podemos ver y estar físicamente.

La foto que acompaña a este post no es muy buena, pero capturé el momento lo más rápido que pude porque me apetecía tenerlo. Esa chica es una desconocida, no tengo ni idea de quién es, ni lo sabré nunca. Estaba parada en aquella esquina, en sentido contrario al tráfico, un poco en plan kamikaze. No parecía esperar a nadie, ni pretender ir a algún sitio. No había alegría en su cara, más bien contrariedad. ¿Por qué estaba allí? ¿Por qué no se ponía en otro sitio donde no la pudiesen llevar por delante? ¿Por qué parecía nerviosa? ¿Por qué entre toda la gente que paseaba por el Paseo de Gracia aquella mañana me había fijado en ella?

¿Por qué nos fijamos en determinadas personas? ¿Por qué nos enamoramos de determinadas personas? ¿ por qué nos desenamoramos ¿ ¿ por qué algunos extraños se cuelan en nuestra vida y se convierten en parte de ella?

¿ a quién de vosotr@s conoceré en persona? ¿ quién dejará de ser virtual y pasará a ser real ?

9 comentarios:

María dijo...

Un amigo mío dice que la humanidad será del todo inteligente cuando se descubra por qué puedes conectar con alguien a primera vista.

Xose dijo...

Espero que yo, algún día :) no sé si este año o alguno de los que están por venir. Estoy muy muy de acuerdo con la frase de María, aunque a veces ya ocurre. Al menos a mí me ha ocurrido en algunas ocasiones. Y sí, también me encanta conocer gente :) Un beso muy grande!

Bit dijo...

Muchas veces, el encuentro virtual abre puertas que, a priori, vienen limitadas por lo físico. La timidez, el recelo, el miedo o la defensa anímica "per se", quedan diluidas en el anonimato facial. Hay quien piensa que es un conocer de dentro a fuera, y si luego se produce el contacto visual, el "fuera" queda, incluso, en un segundo plano. Aunque experiencias hay para todos los gustos. Todos libramos una gran batalla día a día. Alivia compartir y para compartir hay que conocer y dejarse conocer, tarea, a veces, muy complicada.

gema dijo...

Nosotras nos conocemos este año, incluso este mes, mejor!!! en unos dias!!!
jejejje
Besos
escandinava

Tanais dijo...

Buffff, este post da para pensar...mucho...y te doy la razón en que lo virtual, no es lo mismo. Muchas veces cuando he conocido a alguien en persona he sentido que no tenía el mismo feeling que me parecía tener por internet...no sé, cosas raras y eso da un apena horrorosa!

Nunca se sabe, tal vez algún día nos conozcamos...si tiene que ser será...no te parece?

Jelly dijo...

buena pregunta, ¿se permiten apuestas? jejeje

E dijo...

A mi, yo
jeje

pyxis dijo...

Pues a mi me falta ir a recorrer tu pueblo, asi que capazzzzz.... o no, nunca se sabe, je.

Beso.

M. dijo...

Yo creo que estamos programados para sentir algunas atracciones... es inevitable que nos enamoremos de quien lo hacemos, no porque esté escrito en ningún lado, sino porque hemos aprendido lo que nos ha de gustar.