
Aceras por las que volveré a caminar de modo diferente, con otra gente; ojos que no volveré a mirar; voces que no volveré a oír; nuevas miradas, nuevas voces; nuevos paisajes; nuevas cosas vividas; el pasado etiquetado y guardado en un cajón, bajo la estrecha vigilancia de la experiencia, donde debe estar para dejar que la vida siga y la podamos vivir como siempre hubo de ser vivida. Una nueva década, un nuevo ciclo en mi vida, marcado por el 8 : los 18, los 28 …es el 8 el que marca el cambio en mi vida así que tengo 10 años por delante para disfrutar sabiendo que , al acercarse un nuevo 8 habrá nuevos cambios…pero esta vez estaré preparada….y es que no es la edad, sino la vida, la que nos da madurez para 10 años después volver a repetir ciclo pero desde una perspectiva diferente, con más energía, madurez y sabiendo claramente dónde está la meta y cómo lograr llegar.
No hay reglas, no hay camino definido, me dejo llevar por mi corazón y por mi razón a partes iguales atendiendo a los dictados de quien me proponga lo más apetecible. Me gusta lo que estoy viviendo y pienso disfrutarlo porque me ha costado demasiado llegar hasta aquí.