lunes, 14 de septiembre de 2009

Somos de colores, ¿cual es el tuyo?




Todos solemos decir que no somos racistas, pero pocas personas pueden presumir de, realmente, no serlo. No soy una de esas personas, lo reconozco. Aunque mi nivel de tolerancia es muy alto, sé que en determinados momentos, ha podido más el color de la piel o el origen que la persona en sí. Pero conozco a una persona que sí puede presumir de no ser racista, porque, verdaderamente no lo es. A mi madre le molesta muchísimo la injusticia y no mira ni el origen ni el color de la piel, así que le da igual quien sea, ella sólo tiene problemas con las personas que “le dan mala espina”, sea cual sea su color de piel.
No sé si es por eso, pero cuando era pequeña y estaba en el colegio yo tenía un “gran problema”, porque para mi, entonces, lo era, para escoger el color con el que pintar la piel de las personas. Con el resto de las cosas todo estaba claro: el sol es amarillo, las nubes blancas, el tejado de las casas rojo, la luna blanca, el mar azul, los árboles verdes y marrones….pero ¿y las personas? Y , es que a mi no me cuadraba aquello de que los “blancos” , que yo no veía blancos, los tuviéramos que pintar de color rosa, porque yo me miraba la piel y me parecía más un color salmón en invierno y color marrón clarito cuando estaba morena en verano. Los “negros” no me parecían tan negros sino marrón más o menos oscuro; y los chinos tampoco me parecían amarillos....y así con todas las razas; en resumen, que yo no veía los colores que me decían que tenía que usar para pintar a las personas.
En mi mente infantil e inocente eso era un problema, pero desde la perspectiva que hoy me dan los años, me doy cuenta de que el racismo se adquiere, que los niños ven personas diferentes, pero no asignan nada malo a esas diferencias, somos los adultos, quienes con sus ideas, los convertimos en racistas. Entonces, si mi madre no es racista, ¿por qué yo si lo soy? Pues porque vivo en una sociedad donde, desgraciadamente, mi madre es un grano de arena en un desierto muy grande. Y lo peor es que el racismo no es sólo cuestión de color de piel, aunque puede que haya sido durante mucho tiempo, el más importante.
Seguramente os estaréis preguntando que qué tiene todo esto que ver con la foto. Pues bien, cuando, durante la Semana Grande, vi a este artista callejero sentado, esperando su turno para actuar, me vino a la mente todo lo que os he contado de los colores. Mirad el color de su cara, es de un rosa intenso, aunque sus brazos no. Así que me paré, saqué la cámara y lo fotografié. Así que, cuando mi sobrino quiera pintar a la piel de una persona “blanca” le podré dar el color rosa….
Y tú, ¿de qué color pintas las cosas?

6 comentarios:

Lucía dijo...

Yo, dependiendo del día, pero no distingo entre personas y cosas, un día todo es blanco (negros incluidos) y al día siguiente, puede ser todo negro (blancos incluidos).

Nunca me ha gustado pintar, así que creo que por eso nunca tuve ese problema que tú tenías. Además, pintar personas era lo que menos me gustaba, si acaso, paisajes...

Jelly dijo...

Yo las pinto colores crudos :) Sobre el racismo, primero creo que deberíamos definirlo, antes de nada:

Racismo: Exageración del sentido racial de un grupo étnico y que muchas veces ha provocado la persecución de otro considerado inferior.

Segregación: Separar y marginar a una persona o personas por motivos sociales, políticos y culturales.

Dudo mucho que tú estés dentro de una de estas dos definiciones. Otra cosa es que culturalmente no te atraiga ciertas culturas, pero no por ello las marginarías, simplemente no van contigo (por decirlo de alguna manera). Pero estoy segura que las respetas, aunque no las compartas.

Para mí racista es aquel que se considera superior a otro por ideas, origen, país, política, economía... y ya el colmo cuando se convierte en segregacionista. Ahí ya la rematamos.

Yo, por ejemplo, debido a mis viajes sé que hay ciertas culturas con las que me sería muy difícil convivir, y no te digo más en pareja. Para empezar porque no me respetarían. Así que si alguien piensa así, desde luego no saldría con ella como pareja. Pero si hay respeto mútuo, perfectamente puedo ser amiga (y yo creo que tú eres igual en esto, no me equivoco jeje).

Ahora bien, hay mucho por ahí "progre" (me encanta esta palabra porque van de eso y no saben ni lo que significa realmente) que va de liberal por la vida y resulta que como seas de otra religión que la oficial, o tengas unas ideas concretas de política... ufff segregacionistas es decir poco, sus ironías estallan en sus cerebros atrofiados.

Buen debate!!!

Jelly dijo...

uyyy perdón, vaya rollo que te he echado por aquí JAJAJAJA

María dijo...

Hoy, en plástica, he tenido que hablar de las caras y sus expresiones. Y una niña se ha puesto "pesada" porque no tenía color carne... ¡me he acordado de tí!

pyxis dijo...

Nunca me cuestioné con que color pintar la piel porque simplemente la dejaba del color de la hoja :), y mis amigos eran tan étnicamente variados como podía.
Además, desde que un dentista me dijo que tengo ascendencia africana, me encanta la idea de que corra esa sangre por mis venas y, cuando sale el tema, siempre digo que soy negra por tener la piel con un poco más de pigmentación que los demás a lo cual siempre preguntan: "tú ¿¿¿negra???".
Y respondo "yo soy lo que me siento y no lo que ustedes ven".
Besos...

Tanais dijo...

Tienes toda la razón, aun hoy en día es difícil encontrarse con alguien que en algún momento determinado no haya sido racista, todos deberíamos ser como tu madre.

P.D: no se me enfade usté con lo del Bilbao femenino, era una forma de hablar. Vais bien hasta en el masculino con dos victorias ;)