martes, 9 de junio de 2009

No me evalues de lo que sé, hazme un examen de lo que no sé

En esta mi última semana de docente me acaba de suceder hoy mismo una de esas cosas que me reafirman en mi decisión de abandonar la docencia si no es en el ámbito universitario que es el único donde siempre he querido estar.
Hoy tenía una clase extraescolar en un colegio; una clase que no debería haber aceptado dar a principio de curso porque creo firmemente que las clases extraescolares en horario de mediodía, en la franja de la comida, deberían estar prohibidas. Para ser totalmente sincera, creo que todas las clases extraescolares que impliquen alguna asignatura que los alumnos tengan en horario lectivo deberían estar prohibidas en los colegios. Suene como suene, con los años, la experiencia y las charlas con padres, he llegado a la conclusión de que son una especie de “aparca-niños” mientras los padres terminan su horario laboral.
Pues bien, hoy tenía esa dichosa clase que tan poco me apetecía, con un grupo de niñas repipis que no se soportan ni a sí mismas y hoy, para tocar más las narices, tenían que hacer un examen evaluatorio de nivel impuesto por el centro de idiomas. La primera estupidez de este curso sucedió el primer día de curso, al que yo no acudí por estar enferma: las alumnas le dijeron a mi jefa que el libro les parecía fácil y que querían algo más difícil así que unos retacos de 10 y 11 años se permitieron el lujo de escoger lo que ha sido el libro de texto de este curso porque mi jefa se lo permitió. ¿Resultado? No hemos podido dar casi nada del libro porque el nivel real del grupo es bajito y no se enteraban de nada. De nada me valió quejarme; como de nada ha servido querer hablar con algún padre/madre porque no se me permitió.
Segunda estupidez: mi grupo pasa el próximo curso a la ESO así que queda fuera de las clases extraescolares que el centro imparte, dicho lo cual el examen no tenía ninguna razón de ser puesto que la semana pasada yo les había evaluado del curso. ¿Consecuencia? Quejas de las alumnas, que esta vez sí llevaban razón en mi opinión. Se han quejado de la imposición del examen así como del contenido, que no era en absoluto de su nivel ( debo decir que a mí no se me ha dejado ver el contenido del examen antes de entregárselo hoy a las alumnas). Lo que me ha dejado totalmente estupefacta y sin poder articular palabra han sido los argumentos, explicaciones o como queráis llamarlos, de la que en unos días dejará de ser mi jefa: “Si tú has estudiado el tema 1, 2 y 3 en clase pues se supone que ya lo sabes y no se te va a evaluar de eso, sino de lo que no sabes, que es lo que yo quiero saber”. “Haceros un examen de lo que habéis aprendido no tiene ninguna razón, hay que hacerlo de lo que no has dado.” “Cuando seáis mayores os pondrán los exámenes así, de lo que no habéis dado, así que haced este examen con atención para que os vayáis acostumbrando para el futuro”. Como bien podréis comprender, estupefacta como estaba con lo que estaba oyendo, no podía articular palabra, por mucho que mi jefa (gerente sin capacitación académica para el negocio que regenta) me miraba en plan “échame un cable”. Creo que el mejor cable que le he podido echar es no decir nada, porque la hubiese puesto de vuelta y media. Con situaciones así, ¿cómo me va a gustar ser parte del sistema educativo? Todavía no me creo lo que he escuchado hace unas horas.

6 comentarios:

Anubis dijo...

...así vamos...

Ulyanov dijo...

Desde luego... Yo tuve una profesora que sus primeras palabras fueron: "mi deber aquí no es enseñarles, sino confundirles". Y a fe mía que lo logró. Un beso enorme

Lucía dijo...

Alucino. Si son alumnos anormales (y con esto me refiero a que no se dediquen a investigar y aprender por el placer de aprender en sus ratos libres) ya te digo yo lo que no saben: todo lo que no les hayáis enseñado. ¡Menuda memez! Lo que no entiendo es cómo a unas micos de 10 y 11 años les dejan elegir el temario, porque vamos, si la cosa sigue así, estudiarán la biografía de Hanna Montana, o como se escriba.

guada dijo...

pues si con situaciones asi, dan ganas de tirar la toalla, anda que menuda jefa tienes, pues nada, examinala a ella de para que no sirve por que desde luego que para eso no
y bueno ánimo por que no va a ser la primera vez que te vas a sentir impotente
besos

summertime dijo...

Ripley, bonita, no te preocupes. Estoy segura por lo que te leo (no suelo comentar pero esta vez... ummm) que tú eres una persona responsable; no te desilusiones que tú vales mucho. El problema no eres tú, ya lo ves, es que en todos los trabajos hay incompetentes en una "cima" que les viene grande y medran cual gota de agua que siempre caé en el mismo lugar de la piedra y van haciendo su agüjerito (¡qué injusticia1). Su argumento de "examinar de lo que no se ha dado", es para llorar y reír, no se lo que hubiera hecho, creo que las dos cosas. Ya te digo... tú lo vales, por lo que no queda más que luchar por lo que a ti te guste ¿universidad?, pues a por ello como una jabata.

Un saludo

Calvin dijo...

Ánimo con tu decisión.

En cuanto a ese ser, un cable al cuello le hubiera puesto yo.Puff.