miércoles, 13 de octubre de 2010

¿ dónde estuve ayer? .....¡Elemental querida Watson!


Me encantan los coches, y conducir. Si pudiera los coleccionaría. Quizás algún día…soñar es gratis ¿ no? Hay quien tiene suerte y no tiene que soñar porque tiene el suficiente dinero para poder hacer su sueño realidad. Así que, a espera de poder hacer mi sueño realidad, ayer, y tras tenerlo que atrasar varias veces, fuimos a un precioso castillo a ver una exposición privada de coches antiguos y clásicos.
Hora de reunión : 11:30 a.m en el primer punto de reunión. Llego tarde por un espectacular accidente en la A-8 dirección Santander. Se queda un coche allí y dos más seguimos camino hasta Muskiz, punto de la segunda reunión. Allí dejamos dos coches más ,y las 4 vamos camino del Castillo en mi negro corcel. Le decimos al Gps dónde queremos que nos lleve y, diligentemente ,nos guía por carreteras secundarias hasta encontrar el desvío al castillo. Bueno,….casi. ¿Quién se iba a imaginar que aquel camino de cabras que parecía un barranco era por donde teníamos que ir? Seguimos carretera hasta poder dar la vuelta, que no era tarea fácil. Al fin nos metemos por el camino adecuado. Un Peugeot 206 está parado abajo justo a la entrada del puente que tenemos que pasar. ¿Pasará? ¿No pasará? ¿Vas a bajarte a medir si te cabe el coche? 1que sí, que pasas! Al final pasa y yo detrás. Despacito porque el puente tiene sus añitos y el coche pasa justito. El resto del camino al Castillo ¡tela!
Pero al fin llegamos sanas y salvas y dejando al negro corcel descansando entramos en el paraíso de los Rolls Royce…y de algún Porsche, Cadillac, Ferrari, Lamborghini…¡ Fantástica la exposición! Los coches antiguos de los años 20-30 y 40 son fantásticos…e inmensos, incluso más que algunas furgonetas de reparto actuales. O como dijo una de mis amigas: “en el asiento de atrás de estos coches puedes hacer el amor toda estirada” …que también es una buena forma de que os hagáis una idea de la anchura.
Ver la exposición y lo que se podía ver del castillo nos llevó un par de horas, después, desfallecidas por el hambre y desalentadas por no haber encontrado una princesa que enamorar, nos fuimos a comer a la ilustre villa de Balmaceda. La comida bien, el vino malo, pero buenísimo para emborrachar al personal en dos copas. Creo que alguien apuntó hasta la marca para recordarla en caso de montar alguna fiesta y animarla pronto.
Y de ahí, a tomar la última antes de volver a casa a Portugalete. 38 kilómetros de nada para tomar una copa. Llegamos a Portu, aparco y decidimos que no, que la última nos la tomamos en Las Arenas, así que al Puente Colgante a cruzar la ría e ir al lado pijo, y por supuesto ,buscar un lugar pijo para tomarla. Un buen rato después y con muchas risas y bromas de todo el día vuelta a casa, es decir, Puente Colgante a Portugalete. Coche a Muskiz, recojen dos sus coches y yo me llevo a la otra a por el suyo al Megapark de Baracaldo.
Me lo pasé bien, nos reímos mucho y no encontramos ninguna princesa en el castillo. Ya hemos encontrado otro castillo para visitar y probar a ver si en este hay alguna princesa y tenemos más suerte ,y por si no la hay y hay que seguir visitando castillos, ¿mejor que una ruta con la casa a cuestas, o mejor dicho con la casa rodando? Es decir, que hay planeada una excursión en autocaravana.
En resumen, que espero que nadie me pregunte dónde estuve ayer ni cuántos kilómetros conduje…
¿ y tú? ¿ dónde estuviste ayer? ¿ te gusta conducir?

7 comentarios:

Juli Gan dijo...

Yo odio conducir. Me pone mala. Menos mal que a mi pareja le encanta y así no discutimos. Jajaja. Cuaaanto paseíto por el Abra. Jaaajajaja.

Pena Mexicana dijo...

A mi me encanta conducir y ya pronto podré hacerlo sin miedo a que me deporten jajajaja
Vaya paseo... Si tu coche apenas cabía por el puente que ya tenía años.... ¿cómo metieron todos esos coches antiguos al castillo?

besos

Martina dijo...

¡Ais, los sueños! A mí me encanta conducir. Si tuviera dinero seguramente daría la vuelta al mundo, sin prisas, parando aquí y allá, donde me sintiera bien. Lo podría hacer también sin dinero, pero soy una cobardica( evidentemente la vuelta sería más corta, jaja). Otras cosas que hago, que me dan felicidad y que no cuestan dinero: buscar setas. Otra cosa que haría si tuviera dinero y la haría ya: abrir una librería, con talleres para niños, tertulias, conferencias, abierta a la calle, editaría, sería agente literaria. Este sí que es mi sueño. Tener mi pequeña librería y trabajar con escritores noveles pero... !ya¡ ya bajo de la parra. Mientras tanto me conformaré en conducir mi vida hasta encontrar mi sitio.
¡Envidia cochina que tiene una de tus viajes!
Besets.

Lucía dijo...

Por no tener, no tengo ni carnet :P

Tanais dijo...

Oye menudo planazo, eh? no te quejarás! estas escapaditas son lo mejor!

A mi no me gusta nada conducir, solo lo hago cuando no tengo más remedio, a Despe le apasiona. Así que me pasa como a Juli Gan, que no discutimos ;)

Anónimo dijo...

soy más de moto que de coche... a mi princesa la encontré en una Isla sin castillo, pero tu post demuestra que eres "UN ENCANTO"

besetes
Escandinava

Ripley dijo...

JULI GAN: a mi me gusta, me gusta viajar en coche disfrutando del viaje.
PENA MEXICANA: jajaja, pues nada, a disfrutar de la conducción por tierra española! pues los metieron porque había otro camino, pero como una de mis amigas ya había ido nos dijo que no , que era el único camino, y claro, al ver esos coches yo hice la misma pregunta y deduje que tenía que haber otro camino así que pregunté a uno de los empleados.
MARTINA: algunos sueños son posibles, y esos que tienes tú lo son así que a por ellos!!! tampoco viajo tanto..