
La debilidad no está de moda, la sensibilidad sí. Nos gustan las personas sensibles al arte, al dolor ajeno, sensibles ante el amor……pero ser débil no queda bien. Hay que ser fuerte para sobrevivir en la jungla humana. Tod@s queremos ser independientes, seguros de nosotr@s mism@s en un mundo en el que las relaciones personales son tan poco duraderas como las estaciones del año.
Y es que el mundo virtual ha fomentado, facilitado y fastidiado ese hacer lento y bonito en el que conocías a alguien, congeniabas y te enamorabas , y, en ese enamorarse, te enamorabas no sólo por sus virtudes, sino también porque sus defectos eran algo soportable en la convivencia diaria. Ahora no, ya no hay paciencia, o hay poca porque buscamos a seres perfectos que no existen y que nunca existirán para mi alegría. La perfección sería aburridísima así que , qué mejor que vivir en este mundo imperfecto de seres en continuo desarrollo a los que podemos ir conociendo pacientemente a lo largo de un camino junt@s.
Dejemos de apoyarnos en barandillas de que impiden caminar lado a lado con los seres que amamos, apoyémonos en ellos, mostrémosles nuestra sensibilidad, también nuestras debilidades porque sí, nadie por muy independiente que sea, deja de ser conocedor y sabedor de lo bien que puede resultar tener un apoyo para los momentos débiles. ¿ Y tú , has encontrado ya tu barandilla para dos?