
" " Tal vez de nada sirva mirar atrás", escribió a su familia en diciembre de 1888, " pero no puedo dejar de pensar que en 22 años uno debería haber podido tener muchas más vivencias de las que he tenido yo. De hecho pienso que deberíamos tener dos vidas, una para averiguar qué debemos hacer y otra para hacerlo. Tal como son las cosas, uno actúa siempre medio a oscuras y luego, en haras de la coherencia, defiende lo que ha hecho, y así destruye su capacidad de juzgar imparcialmente". El credo familiar que le había sido tan imperiosamente inculcado desde la infancia ya no le bastaba. " La vida", escribió, " ya no me parece un problema sencillo... Ya no creo deber guardarme de la maldad del mundo, que hay zonas enteras de pensamiento y acción en las que no debo adentrarme. He dicho que lo haré todo. Nada me parecerá tan horrible como para no intentar comprender por qué existe" "
( espero que estéis disfrutando de estas primeras horas del verano, en tres días yo también empezaré a disfrutarlo)