Una vez tuve mucho miedo y el miedo bloqueó mi vida, ahora lo único que me preocupa es no tener suficiente tiempo para hacer todo lo que me gusta y lo que aún no sé que me gusta.
jueves, 26 de agosto de 2010
Despiértame cuando termine septiembre
lunes, 23 de agosto de 2010
Pequeños deseos de lunes por la mañana
He paseado por calles desiertas bajo una lluvia purificante después de inyectarme en vena café bien cargado que ahogase el sueño que, infiel, empezaba a querer irse a los brazos de Morfeo bajo un sol resplandeciente que huía perseguido por negras y amenazantes nubes.
En mi mano derecha el reloj marcaba en mi retina las 12:15 de un día en el que yo debía estar ahí y tú pasabas por casualidad buscando adjetivos con los que decorar el resto de tu vida.
Desde entonces vuelvo cada día esperando que la huidiza casualidad te haga tropezar con mi maleta cargada de adjetivos dulces y preciosos como tú mis gafas de sol caigan al suelo, mis ojos no miren la hora, Morfeo esté buscando otros brazos, las calles ya no estén desiertas, la lluvia no te haga quedarte en casa y, vodka con naranja en mano esta vez, la memoria empiece un nuevo libro mientras el dolor se torna gozo y yo acabe insomne por ti.
miércoles, 18 de agosto de 2010
La inútil precaución
Siempre hay cosas pendientes en la vida, aún me quedan muchas por tachar, pero ya he visto mi primera Opera y me ha encantado. He visto justo la versión del video que os pongo. Ahora toca ver más y verla en directo, porque si en dvd me ha encantado, en directo tiene que ser espectacular. Lo malo es que debo estar muy sensible y las cosas del cuore me afectan un poquito estos días. He estado mucho tiempo sin querer enamorarme pero ahora estoy bien y echo de menos la vida en pareja así que algo tendré que hacer.....
Os dejo el argumento de esta Opera bufa de Rosini, y arriba un video. hay muchos momentos espléndidos y no sabía cual escoger , espero que os guste.
Una plaza en Sevilla, al amanecer. El conde Almaviva ha preparado una serenata para la Bella Rosina, pupila del doctor Bartolo. Los músicos ocupan sus puestos en silencio y el Conde canta al pie de la ventana. Como Rosina no aparece, paga a los músicos y se queda aguardando, pero se esconde al oír que alguien se acerca. Es Fígaro, el barbero de Sevilla, quien hace gala de su profesión, que le abre todas las puertas de la ciudad y le permite participar en todas las intrigas amorosas. Cuando llega reconoce al Conde, pero éste le pide que no revele su nombre, ya que ha seguido en secreto a Rosina hasta allí.
Fígaro sabe todo de ella: es la pupila del doctor Bartolo, y el viejo quiere casarse con ella. El Conde, que no quiere que Rosina le acepte a él por el esposo por su riqueza y sus títulos, pretende hacerse pasar por un pobre estudiante, Lindoro. Cuando ella se dispone a responder, la ventana se cierra de golpe. Como el Conde le ha prometido una recompensa, Fígaro inventa un plan. El Conde deberá entrar en casa de Bartolo vestido de soldado, pidiendo alojamiento. Si además finge estar ebrio, el tutor no tendrá sospecha alguna. Los dos deciden poner en marcha su plan.
Cuadro Segundo
En el interior de casa de Bartolo. Rosina, sola, acaba de terminar de escribir una carta a Lindoro. Aparece Fígaro, pero antes de que los dos puedan hablar entra Bartolo. Don Basilio, maestro de música y amigo de Bartolo, trae la noticia de la llegada a Sevilla del Conde Almaviva, enamorado en secreto de Rosina, y propone difamar al Conde por medio de rumores infundados. Bartolo prefiere casarse ese mismo día con Rosina y los dos salen para redactar el contrato matrimonial. Figaro, que ha escuchado la conversación, advierte a Rosina. Al mismo tiempo que ella asegura al barbero que será capaz de enfrentarse a esa situación, Rosina manifiesta algunas dudas sobre las intenciones del joven que ha visto en compañía de Fígaro. Éste le responde que se trata de un pariente pobre que no tiene otro defecto que estar locamente enamorado de Rosina. Cuando Fígaro sugiere a la joven que escriba a Lindoro, ella le sorprende con su carta ya redactada.
Fígaro se dispone a llevársela a su destinatario. El desconfiado Bartolo acusa a Rosina de haber escrito a su amado: sus dedos esta manchados de tinta, falta una cuartilla y ha utilizado la pluma. La amenaza con encerrarla en casa. El Conde, disfrazado de soldado ebrio, llama a la puerta. Dice a Bartolo que busca alojamiento. Cuando aparece Rosina, el Conde le revela que él es Lindoro. Bartolo trae una orden que le exime de dar alojamiento a los militares, pero el Conde hace volar el papel. En la confusión entrega una nota a Rosina, que ella hace pasar por una lista de la lavandería, para exasperación de Bartolo. Entran la criada Berta y Don Basilio. Fígaro regresa informándoles de que el ruido se oye en toda la ciudad. En ese momento, los soldados llaman a la puerta. Todos los personajes tratan de explicar la situación, creando un caos aún mayor. El oficial detiene al Conde, pero cuando éste extrae un documento es inmediatamente liberado. Bartolo se queda mudo de estupor, luego explota de cólera, mientras todos expresan su completa confusión ante los acontecimientos del día.
Segundo Acto
Bartolo teme que el soldado pudiera ser un emisario del Conde de Almaviva. De nuevo llaman a la puerta. Es el Conde, esta vez disfrazado de “Don Alonso”, maestro de música, un alumno de Don Basilio, que ha sido enviado por su maestro, que está enfermo. Para ganarse la confianza de Bartolo, declara que ha robado al Conde una nota escrita por Rosina. Con ella tratará de convencer a Rosina de que el Conde está jugando con sus sentimientos. Engañado, Bartolo se sale en busca de su pupila para la lección de canto. Rosina ejecuta el rondó de La precaución inútil. Mientras Bartolo se despierta, pues esa “música moderna” le aburre y canta un ejemplo de la “música de su tiempo”. Fígaro viene a afeitarlo. Bartolo no quiere dejar a “Don Alonso” y a Fígaro a solas con Rosina, y envía al barbero en busca de los útiles para el afeitado. Fígaro aprovecha la ocasión para hacerse con la llave del balcón, luego deja caer los platos y los vasos para llamar la atención de Bartolo. Rosina y Lindoro se declaran nuevamente su amor.. Cuando Fígaro comienza a afeitar a Bartolo llega Don Basilio para la lección de canto de Rosina. Pero los jóvenes le ofrecen una bolsa de dinero y fingen que tiene la escarlatina para que se retire. Fígaro sigue afeitando a Bartolo, mientras Lindoro y Rosina continúan con su plan.
Esa misma noche, Lindoro y Fígaro entrarán por el balcón y raptarán a Rosina. Bartolo sorprende al Conde cuando habla con su disfraz y estalla nuevamente de cólera. Berta, a solas, comenta la estupidez de los viejos que quieren casarse con jovencitas. Basilio, a quien Bartolo envió un criado para buscarle, confiesa que él no conocía a ningún “Don Alonso”, y que podía tratarse del Conde en persona. El tutor, que no quiere correr riesgos, encarga a Basilio que haga venir inmediatamente al notario, para que la boda pueda celebrarse esa misma noche. Para engañar a Rosina, Bartolo le muestra su carta para Lindoro y le dice que su amado se burla de ella.
Rosina se desespera. Estalla una tormenta. Cuando Fígaro y el Conde entran por el balcón, Rosina acusa a Lindoro de querer venderla al Conde Almaviva. El Conde se arroja a sus pies y revela su verdadera identidad. Los enamorados expresan su alegría, mientras Fígaro les dice que se apresuren a escapar. Cuando se disponen a partir, la escalera ha desaparecido. Basilio entra con el notario. Fígaro aprovecha la ocasión para la boda de Rosina y el Conde. Llega Bartolo con los soldados, pero ya es demasiado tarde. El Conde Almaviva revela su identidad y anuncia que Rosina es su esposa. A Bartolo no le queda otra opción y bendice el matrimonio. Todos desean a la feliz pareja amor y fidelidad eternos.
( fuente . opera2001.net)
martes, 10 de agosto de 2010
Vivir, que ya es bastante
jueves, 5 de agosto de 2010
Cómo entiendo tu sonrisa, infanta Leonor !
Cuando mi sobrino nació, hace ya 5 años le dije a mi hermana que esperaba le vistiese modernito y no en plan “niño –repollo”. Afortunadamente para mi así fue.
Cinco años después, han tenido una niña y , aunque siempre la llevan muy guapa, el lado “repollo” – porque las princesitas ya van modernas- supera al lado modernillo y te pasas todo el rato atando los lazos o poniéndole lacitos en el pelo. Pero no pasa nada, va guapa la niña. Y también el niño. Y tienen suerte de llevarse cinco años y de que mi hermana haya decidido no vestirles igual.
Ella y yo, yo sobre todo, no tuvimos esa suerte. Tengo tres años más que mi hermana y desde que esta era un tierno bebé hasta la adolescencia, la mia evidentemente, mi madre se empeñaba en llevarnos iguales. Cuando eres pequeña, pase, pero cuando empiezas a crecer, esos tres años de diferencia se notaban un montón y claro, cuando llegué a los 12 empecé a rebelarme porque me sentía ridícula a pesar de que mi madre nos comprara cara y bonita ropa y todo el mundo dijera que parecíamos princesitas.
De aquellos dias de discusiones queda el gusto por la ropa buena pero creo que el empecinamiento de mi madre por seguir escogiéndome la ropa para llevarme como mi hermana hizo que hoy odie todo ese tipo de ropa y me guste ir con ropa moderna, o al menos alejada de todo aquello que a mi madre le gustaba (y le gusta)
Debería estar prohibido que los padres vistan igual a sus hijos. Hay que vestirlos según la personalidad que tengamos, lo que somos, y sobre todo, los años que tenemos. Los padres deberían darse cuenta que cuando hay cierta diferencia de edad, vestir a sus hijos iguales es un castigo insufrible para el mayor. Así que cuando el otro día, zapeando ví que la princesa Letizia ya no viste iguales a las princesas no pude si no decirle : “ tú sí que sabes!!” y espero en esta sociedad nuestra tan de copiar lo que hacen los famosos, que las mamás jóvenes tomen el ejemplo de la princesa y no dejen a más niñ@s traumatizados ( añadamos un poco de dramatismo) por vestirles como si tuvieran menos años de los que tienen. No por eso dejarán de crecer y volarán del nido.
lunes, 2 de agosto de 2010
Elena e Irene ( capitulo 8) : El del polvo improvisado
Elena : En la salita, leyendo.
Irene: Me voy a tomar una cervecita, ¿ quieres tú una?
Elena: Sip
Irene: Vale, ahora te la llevo
(Irene coge las dos Heinekens de la nevera y camina hacia la salita donde Elena está leyendo un libro. la televisión está encendida pero sin volumen)
Irene: Nunca he entendido cómo puedes concentrarte en la lectura teniendo la televisión encendida.
Elena: ¡ay cariño! ¡Hay tantas cosas de mi que nunca entenderás que para qué perder tiempo en intentar entenderlas! ¿Qué tal Laura?
Irene : Hecha polvo. Le va a costar mucho trabajo levantar cabeza.
Elena: ¡menuda su novia! Mira que dejarla ahora que tiene cáncer.
Irene: Bueno, yo no opino lo mismo. Aunque Laura es mi amiga, si la otra no la quiere, mejor que la deje que que se quede por compasión, yo no lo querría, ni lo haría.
Elena: pues a mi me parece que es obligación de Silvia cuidar de Laura, ¡ es su pareja!
Irene: No lo es. Habían decidido separarse antes de saber que Laura tenía cáncer. Ya sabes que nunca me ha gustado Silvia, pero creo que no tiene ninguna obligación de hacer de enfermera con Laura. además, se lo han detectado a tiempo y se recuperará. Cambiemos de tema, ¿ vale?
Elena : Tengo hambre, ¿ qué vas a hacer de cena?
Irene: ¡ joder contigo!
Elena : ¿ Qué? Me has dicho que cambiase de tema, y tengo hambre. Te has estado más de una hora al teléfono con tu amiga. Mientras la preparas me voy a dar una ducha.
Irene: ¿puedo dármela contigo?
Elena: si me frotas la espalda, que ahí no llego yo, ¡vale! Para otras opciones, pulse 2 y espere.
( Irene deja su botellín en el suelo, sube la camiseta de Elena, que no lleva sujetador porque en casa le gusta estar cómoda y lame suavemente con la lengua los pezones de Elena, primero uno, y cuando este está duro, el otro)
Elena : ¿ qué haces?
Irene : Pulsar 2 para las otras opciones y esperar.
Elena : Pues deberías haber preguntado las opciones del 2 antes de pulsar. Lo que tú quieres está en el 3. Ya sabes cómo es esto de la atención telefónica al cliente….dura y dura y acabas colgando y quedándote con las ganas.
Irene: No siempre es así….
Elena: …pues creo que hoy sí. El sistema se ha bloqueado viéndote con esa camiseta tan poco erótica..
( Irene se la quita y también los mini pantaloncitos que llevaba, y las braguitas, quedándose desnuda., empuja a Elena para que se tumbe y le abre las piernas)
Irene : No hay problema, si se ha bloqueado el sistema, hago un reset y reinicializo el programa….
( Y mientras lo dice, empieza a acariciar el clítoris de Elena con los dedos y bajando la cabeza pasa suavemente su lengua por toda la vagina al tiempo q Elena da un respingo, gime y se tumba más cómodamente)
Elena : ¡si! Creo que el sistema vuelve a funcionar después del reinicio.
Irene: ¿ y qué tal funciona?
Elena : Sólo te voy a decir una cosa……¡como se te ocurra parar ahora te dejo!
( con chulería y sonrisa ladeada…)
Irene: … La señora me dirá cuando tengo que parar…
Elena : ¡ no siempre vas a conseguir lo que quieres!
Irene : hoy si...
jueves, 29 de julio de 2010
una experiencia casi religiosa

Esta tarde he ido a cortarme el pelo. Yo nunca voy por la tarde porque cuando trabajo nunca me coincide, pero quería arreglarme las greñas y como no había sitio por la mañana y estoy de vacaciones, pues me daba igual, la cosa era ponerse guapa.
Allí me he encontrado a la madre de José Manuel, un compañero de mis días de colegio. La cosa no tendría nada de particular si no fuera porque yo no tengo ni día ni hora fija para ir a la peluquería y no sé cómo puede ser, pero siempre que voy ella también está allí para recordarme por enésima vez cuanto le hubiera gustado que yo hubiera sido su nuera. Hoy ya he pensado que le tengo que decir algo, que no puedo seguir haciendo que la pobre señora sufra por este amor imposible, es decir, que la tengo que desencantar para que me deje ya en paz con eso, que llevo casi 20 años oyendo lo mismo.
Pero no, no es eso lo que me hace sentarme y escribir este post. Hoy he tenido la suerte de tener un estado de trance que hacía mucho no disfrutaba gracias a los mágicos dedos de la chica que lava cabezas en mi peluquería y que hoy, oh gracia divina, me ha dado un masaje capilar que casi ha hecho que se me cayera la babilla por la comisura de los labios. La verdad es que no sé cuanto tiempo ha durado, pero sentir esos dedos masajeando mi cuero cabelludo, acariciándolo, meciéndolo ha sido un placer infinito. Casi me he quedado dormida.
Así que hoy he decidido que a los requisitos que debe tener mi futura novia allá donde se encuentre, tengo que añadir, condición sinequanom, que sepa dar masajes (capilares y de los otros) que me relajen y que poseyendo este don inigualable ( además de los otros requisitos, por supuesto) aceptaré sin condición casarme si es menester.
Y tú, ¿ qué requisitos quieres? ¿ me lo cuentas?
miércoles, 28 de julio de 2010
Abriendo la puerta del armario ( editado)
Esto me lo acaba de enviar la persona de esa llamada. este es su problema, sus dudas:Lo primero antes todo, gracias por escucharme y sufrir una noche en blanco por mí, a quien conoces nada más que por mails y un par de charlas telefónicas, no te imaginas lo que significo que escucharas mis palabras, quiero explicar un poco mi historia para que la gente no crea que juzgo a las personas homosexuales. No me gusta juzgar a las personas por su sexo, religión, nacionalidad u orientación sexual, soy una persona bastante tolerante, pero lo que empezó siendo una duda se ha convertido en algo bastante cierto; la historia es sencilla, no he sido capaz de ser feliz con un hombre, y siempre decía la típica frase de “Quiero un hombre que sea como una mujer”, huelga decir, que he sido incapaz de encontrarle, tampoco he sido una persona de tener muchas relaciones, pero las que he tenido han sido completamente insatisfactorias en todos los sentidos. El lunes después de una sesión con la psicóloga, entendí muchas cosas, analizando el porque, llegué al motivo de porque no he podido tener una relación satisfactoria con un hombre, son traumas infantiles que no vienen al caso exponer aquí, la historia de todo esto es que a mí de una mujer me atrae el poder compartir mi parte emocional con ella, nunca he pensado en una mujer como objeto de deseo, lo que si que es verdad es que tampoco he sido capaz con un hombre, además a fecha de hoy pienso en estar con un hombre y soy incapaz, lo de una mujer, pues ahora ya no es descartable, aunque no sé si seré capaz de dar el paso, lo que tengo claro es que la conexión que encuentro a nivel emocional y de complicidad con una mujer, es lo que me gustaría tener en mi relación de pareja.
1. de pequeña eras femenina o eras chicazo?
2. ¿cuando eras pequeña sentías atracción hacía las mujeres?
3. ¿sufriste algún trauma con algún hombre en tu entorno?
Presintiendo que contestar a esas preguntas ( y a las que vendrían después porque siempre hay muchas más cuando estás intentando tener la certeza de que esa orientación sexual que has creído tener durante casi 40 años no es la tuya), presintiendo eso, le dije que mejor lo hablábamos por teléfono porque necesitaría tres o cuatro vidas para contestar todo eso por mail. Así que terminó de cenar y a las 12, a la hora de Cenicienta, me llamó. Nuestra conversación duró exactamente 5 horas y podría haber durado aún más si yo no hubiera estado ya que me caía de sueño.
5 horas de terapia de choque, de intercambio de sentimientos, opiniones y certezas durante los cuales mi interlocutora hizo repaso de todos y cada uno de los tópicos asociados al mundo homosexual, al miedo a salir del armario y a los daños colaterales que se pueden presentar cuando esa salida no va a ser bien recibida y llevas mochila con hijos. 5 horas durante las cuales una vez más me di cuenta del peso que no tengo que llevar por haber dado ese paso hace ya más de diez años. Creo que de todo lo que me dijiste, porque sí, este es un post para ti, lo que más me impactó es que sientas que has vivido una vida que no es la tuya y que si das el paso seguirás igual de frustrada por sólo poder vivirla a medias.
La primera pregunta que yo os planteo con todo lo que hablamos es: ¿Creéis que esas 3 preguntas pueden ayudaros a decir que sois lesbianas por alguna de ellas o por el conjunto de las tres?
La segunda, que ella me planteó: ¿eres una lesbiana emocional u hormonal? ¿Crees que se es lesbiana por tener un nexo emocional con mujeres o porque te acuestes con ellas? ¿Acaso no son las dos cosas al mismo tiempo?
La tercera: ¿cómo te diste cuenta de que eras lesbiana y qué hiciste?
Cuarta: Salir o no del armario ¿cuando y cómo? ¿Qué hacer cuando hay hijos que provienen de una relación heterosexual?
Quinta: La doble vida ¿tú la llevas? ¿Es la mejor/ única opción para al menos poder ser feliz al 50 %?
Sexta : ¿el físico y la ropa hacen a una lesbiana? ¿ femenina o masculina?
Podría poner muchísimas preguntas más porque cinco horas dieron para sacar muchas cosas que no siempre pude responder.
Una cosa me quedó muy clara y es que, a pesar de que estemos en 2010 y que hayamos avanzado muchísimo en cuanto a derecho y visibilidad aún queda muchísimo camino por andar y muchísimos armarios que abrir. Es terrible tener que vivir la vida que no quieres y ser totalmente consciente de ello. Es terrible no dar el paso por el miedo a lo que te pasará, te harán o perderás. Queda muchísimo por hacer pero por favor, no os privéis de vivir vuestra sexualidad aunque no pueda ser al 100%. Si tenéis que mentir, hacedlo, si tenéis que fingir, hacedlo. Hacer todo lo que tengáis que hacer para al menos abrir un poco la puerta y que el aire os de en la cara, para vivir como deseáis vivir aunque empecéis con el 10%. Una vez dado el paso seguiréis para adelante.


