lunes, 22 de marzo de 2010

Imagine Me and You






Ayer quedé con C. para comer unos pintxos y hacer poteo antes de comer. Pocos pintxos y pocos zuritos. Una buena vasca sabe que lo de “comer de pintxos “es para turistas ya que si aplicamos la regla: zurito + pintxo y siguiente bar , lo que se consigue al final es : vaciar el bolsillo, no llenar el estómago y cojerse una tajada del 100. Así que nosotras nos comimos el aperitivo en forma de pintxo y zurito y luego nos fuimos a comer.
Durante el aperitivo estuvimos en una especie de rastro/ mercado que había en el Arenal bilbaíno. Nada que no hubiera visto en otras ocasiones exceptuando un sitio en el que vendían lo que, en principio nos parecieron artículos de disfrace tipo películas, pero no, al fijarnos nos dimos cuenta de que eran recuerdos de Rusia. Lo que más me llamó la atención fueron dos cosas: un traje antiguo de astronauta bastante hecho polvo y sucio y una escafandra y lo primero que pensé fue en por qué lo venderían. Yo no vendería algo así, es un recuerdo y los recuerdos no se venden, al menos yo no lo haría.
Pero claro ¿por qué no venderlo?¿ Por qué no vender los recuerdos dolorosos y quitarlos de nuestra vida y nuestra vista? Supongo que en mi caso porque, simplemente, siguen siendo recuerdos ,y aunque no estén si los vendo ,forman parte de mi memoria y esa ni la puedo borrar ni vender.
Y es que, últimamente no hago más que ver carteles de Se Vende. Todo se vende; hasta lo más impensable, inútil, viejo o roto. Se vende por la crisis ,,y aún con la crisis, la gente lo compra. Yo debo ser una sentimental porque me cuesta muchísimo deshacerme de las cosas o las personas por muy malos recuerdos que guarde de unos y otras.
En los últimos meses he oído cómo se separaban un montón de gente y les veías y te contaban lo mal que estaban y te aseguraban que necesitaban tiempo para recuperarse, para estar sol@s antes de volver a tener pareja y blablabla. Y digo blablabá porque dos días después les oías contarte lo maravillosamente felices que estaban porque habían encontrado de nuevo el amor.
Yo debo ser idiota porque no encuentro esas “gangas” por ningún sitio o porque simplemente lo que quiero es estar bien y enamorarme si me toca algún día y no estar por estar con alguien por no estar sola. Me da miedo pensar que haya tanta gente que compre y venda amor sólo por temor a la soledad.

lunes, 15 de marzo de 2010

yo también tengo un 1, como Fernando Alonso

Nadie creía que pasaría un año y siguiera sin pareja. " no vas a aguantar mucho", me decían y yo contestaba " ya veréis como sí". Y sí, ya ha pasado un año y nadie ha conseguido convencerme de que la quiero lo suficiente para abandonar la soltería. Sé lo que quiero y lo que no quiero.
Sé lo que dejé por amor y volveré a dejar por amor. Y no puedo dejar otra vez mis sueños por nadie y mientras no haya alguien que sepa compartirlos conmigo y dejarme que los cumpla seré incapaz de volver a amar a nadie.
Lo bueno de todo esto es que estoy viviendo la amistad como no la había vivido desde la etapa adolescente y pienso seguir disfrutándola porque en esta etapa si alguien consiguiera hacer que me enamore definitivamente sería el amor de mi vida porque le costaría muchísimo enamorarme.
Nunca imaginé esta situación pero creo que a veces, tirar la toalla no viene mal, al menos el corazón se fortalece y no hay que seguir poniendo tiritas.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Siempre que voy hacia el Sur tengo sensación de ir cuesta abajo

" Los sabios todavía no han confirmado que el silencio parezca más profundo después del ruido. En cambio, muchas mujeres jurarían que nunca es tan sensible la soledad como inmediatamente después de que a uno le hayan hecho el amor."
( ORLANDO. Virginia Woolf)


Me ha encantado esa cita. ... ..

lunes, 8 de marzo de 2010

long distance

Este fin de semana me han venido a la cabeza las palabras de una compañera de clase de la universidad con la que salí muchas veces de marcha. Ella siempre decía que no quería enamorarse de nadie que viviese en un área superior a 50 kilómetros de su casa. Y mantenía su distancia firmemente con cualquier chico que, aunque le gustase, no la cumpliera. Yo no lo entendía porque mi opinión era diferente; para mí, mi “media naranja” puede estar en cualquier sitio del planeta y lo único que tenía que pasar es que las dos estuviésemos en el mismo sitio, el mismo día y a la misma hora y nos encontrásemos. Obviamente, nunca nos pusimos de acuerdo, ella siguió con sus ligues de 50 kilómetros máximo, y yo, como era de esperar, encontrando medias naranjas fuera de mi tierra.
Y, ¿a qué viene todo esto? Pues os lo explico. Este finde he conocido a la pareja de una amiga. Una amiga que mantiene una long- long, pero muy long- distance relación; de unas 17 horas de avión, que son las que separan Amman, en Dubai, de Bilbao. ¡Casi nada! Y ¿qué se me ocurrió pensar a mí cuando me lo contó hace meses? Pues nada, que yo no podría tener una relación a tanta distancia. Y entonces me di cuenta de que mis palabras eran las de mi amiga de la universidad. El 100% de mis parejas han sido de fuera del País Vasco, el 98% hablaban catalán así que eran de ese ámbito y un 2% del resto de comunidades. De ello he deducido que una relación en la distancia para mí no abarca más de lo 600 accesibles kilómetros que puedo hacer en una horita de avión entre Bilbao y Barcelona y que suponían ver a mi pareja con bastante regularidad.
Pero, ¿cuanta regularidad puede haber entre Dubai y España? No mucha, ciertamente. Y eso es algo que yo no podría soportar como mi amiga de la universidad no podía soportar algo superior a sus 50 kilómetros.
A donde quiero llegar, dejando aparte lo de si el amor se busca o se encuentra, es que, buscado o encontrado, consciente, o inconscientemente, parecemos tener una idea clara de cual es la separación máxima a la que podríamos estar de la persona que amamos hasta que las circunstancias y el afianzar la relación nos permiten estar bajo el mismo techo.
Yo sé que la mía son 600 kilómetros siempre y cuando la distancia sea fácilmente salvada en no más de dos o tres horas.
Y es que como escribía Esther Tusquets en El mismo mar de todos los veranos: “ mi soledad empieza a dos pasos de ti,”


¿ a cuanta distancia podríais vosotr@s soportar una relación en la distancia?

miércoles, 3 de marzo de 2010

MBA

Hace ya algún tiempo conocí a una personilla a través de este blog con quien establecí una relación de amistad. Nos mandábamos mails con canciones, sugerencias de libros, películas. La conocí en un momento bastante bueno de mi vida, y siempre es fácil estar en los momentos buenos de la gente, pero ella se quedó cuando llegaron los malos y continuó cuando arreciaron los muy malos. Durante estos años ha estado más cuando todo iba mal que cuando iba bien demostrándome mes a mes que es una AMIGA, con mayúsculas. Este post va dedicado a ti y a todos los momentos que hemos compartido ( y los que nos quedan).

Hablando el otro día, en eso que nosotras llamamos la llamadita semanal de control, y después de ponernos al día de las novedades en nuestras respectivas vidas, hablamos del amor y del cariño en la pareja. Yo siempre he mantenido que, por muy bien que me lleve con una mujer, por mucho que me atraiga, hay algo sin lo que no podría llegar a tener una relación de pareja, algo que para mi diferencia claramente mi relación con una amiga o con mi pareja.

Puedo estar con la mujer más guapa del universo, con la más lista, con la que más me divierta pero si no tiene un MBA no hay nada que hacer. Seremos amigas y punto. Porque sí, el sexo es importante, importantísimo, porque también eso diferencia una relación de pareja de una de amistad, y a mi me encanta practicar ese deporte, siempre he dicho que soy sumamente sexual, pero sexo sin MBA tampoco es algo que quiera. Y no, no es que quiera que mi novia ( si encontráis alguna que cumpla el requisito avisadme) tenga que tener un Master en Business Administration, es mucho más simple, pero para mi es tan importante como el aire que respiro. Si no hay Mimos – Besos – Abrazos, o lo que es lo mismo, si no es cariñosa, no puedo, me bloqueo y no soy capaz de dar. Porque cada cual es como es, y yo soy muy sexual pero muy cariñosa y si no tengo lo mismo, no quiero nada.

Hasta ahí G y yo estábamos de acuerdo. El punto de discrepancia es que G decía que una persona puede que no sea cariñosa y después desarrolle el serlo y yo opino que no, que las personas son o no son cariñosas, pero que de donde no hay no se puede sacar ,y que esperar que lo sean es esperar un imposible y sufrir mientras tanto.

Y tú ¿ qué piensas?
PD aclarativa: No estoy con nadie, ni con una mujer cariñosa, ni con una arisca. Era una conversación y mi opinión sobre lo que yo necesito. Pero con vuestros consejos, cuando me encuentre con una chica poco cariñosa, le daré tiempo para que lo sea. Pues eso, que no tengo novia y que sólo era una opinión.

domingo, 21 de febrero de 2010

Así que quieres ser una estrella del rock and roll...



Hace muchos, muchos años quise ser una estrella del rock, me compré una guitarra y aprendí a tocarla pero pronto decidí que ese no era mi mundo, que la música me gustaba para escucharla ( y bailarla) pero no para ser un trabajo. Y entonces descubrí el mundo de la literatura y del cine y decidí que si no me dedicaba al uno, me dedicaría al otro. Mis padres decidieron que tenía que estudiar algo serio, que eso del cine no lo era y ser escritora era poco rentable ( como diría una amiga : " eso depende " y luego ya explica el "depende") así que me hice filóloga. No me dediqué al cine y sí un poco a la escritura, aunque absorbida por el lado oscuro de esa vida rutinaria dejé los sueños guardados en un cajón.
Alguien que leyó lo que escribía me dijo que estaba desperdiciando mi tiempo y que tenía que escribir en serio, pero yo me dediqué al amor, era mucho más interesante, así que volví a guardar los sueños en el cajón.
Hace un año los rescaté y con ellos me he ido rescatando a mi misma. Ahora comparto ese sueño con alguien que me anima día a día, alguien que también comparte esos sueños, alguien que me anima con mi doctorado, que me anima con mis historias, alguien que escribe, que comparte su creación conmigo y que cuando lea esto se pondrá a llorar pero a quien le debo haber sacado de mi , de nuevo y con mucha más fuerza las ganas de ser una rock and roll star, aunque mi guitarra sea una pluma sobre el papel o unos dedos sobre las teclas del portátil.


Don´t forget who you are.
You are a rock and roll star

martes, 16 de febrero de 2010

Ahora sé que lo que buscaba en mi soledad es recuperar la pasión por vivir.



Yo también sé que la soledad es la mejor compañía para descubrir que lo que echaba de menos en la vida es vivirla con pasión e intensidad...


Y , siguiendo con el homenaje a los Goya, un poema de Gil de Biedma:

"Como después de un sueño,
no acertaría
a decir en qué instante sucedió.
Llamaban.
Algo ya comenzado, no admitía espera.


Me sentí extraño al principio,
lo reconozco-tantos años
que pasaron igual que si en la luna...
Decir exactamente qué buscaba,
mi esperanza cuál fue, no me es posible
decirlo ahora,
porque en un instante
determinado todo vaciló: llamaban.
Y me sentí cercano.
Un poco de aire libre,
algo tan natural como un rumor
crece si se le escucha de repente.

Pero ya desde ahora siempre será lo mismo.
Porque de pronto el tiempo se ha colmado
y no da para más. Cada mañana
trae, como dice Auden, verbos irregulares
que es preciso aprender, o decisiones
penosas y que aguardan examen.
Todavía
hay quien cuenta conmigo. Amigos míos,
o mejor: compañeros, necesitan,
quieren lo mismo que yo quiero
y me quieren a mí también, igual
que yo me quiero.

Así que apenas puedo recordar
qué fue de varios años de mi vida,
o ádonde iba cuando desperté
y no me encontré solo. "


Feliz semana a tod@s.

lunes, 1 de febrero de 2010

Pensando con los pies en alto

( estas "bambas" son de una amiga, aún estoy decidiendo si me gustan o no,¿ y a ti?


Después de muchos días de agua, más agua, viento y frío, hoy el cielo está azul, las nubes son blancas y luce el sol. Si no fuera porque hace frío, y porque es lunes y hay que trabajar, sería un día (casi) perfecto. Mañana espero que sea un día perfecto y que por fin pueda ver la cara de mi sobrina. Sólo falta que llamen a mi hermana del hospital, le hagan otra cesárea y tendré una sobrinita, o mejor dicho, una supersobrita de casi 5 kilos. Yo tenía la esperanza de que como su hermano pesó 4.800, ella saldría más chiquitina, más con el peso propio de un bebé recién nacido, pero me voy a quedar con las ganas y volveré a tener un bebé del tamaño de tres meses, que da, os lo puedo asegurar, mucho respeto coger en brazos.
Toda la semana pasada ha sido un esperar a que se decidiese a nacer, pero nada. También ha sido una semana de muchísimo trabajo, muchos imprevistos por solucionar y un fin de semana intenso pero un tanto surrealista. Por cosas que no vienen al caso, C y yo acabamos cenando de pintxos y zuritos y teniendo una de esas conversaciones interesantes sobre la vida y las relaciones humanas que me ha hecho pensar mucho ayer pero también tomar decisiones sobre cosas que ni había pensado.
Entre otras cosas hablamos de la amistad y yo volví a repetir que las lesbianas tenemos la mala costumbre de pensar que otras lesbianas son nuestras amigas porque también se acuestan con mujeres, y no es así. Debemos tener amistad con quien compartamos intereses y nos haga sentir a gusto, sin más.
Volvimos a hacer planes y entre ellos algunas escapadas. C volvió a dejar caer que su hermano tiene una autocaravana y que podría pedírsela y hacer algún viajecito. Nunca he viajado así, así que si alguna lo habéis hecho. ¿Qué tal es la experiencia?
Ayer, mientras trabajaba en mi doctorado leí esta soberbia descripción de un acto que a muchas de vosotras os sonará conocido. Os la trascribo para que disfrutéis de una sensual descripción de un momento muy sexual:

“ …aislada aquí con esta niña grande y flaca, con esta muchacha loca loca, de largo pelo oscuro y ojos tempestuosos, que se queda ahora muy quieta, como adormecida- sólo un estremecimiento fugaz riza a ráfagas su piel suavísima-, mientras la tiendo sobre las pieles lustrosas - ¿ será para esto que las habrá traído? – y acaricio sin prisas las piernas de seda, me demoro en la parte tiernísima, turbadora, del interior de los muslos, para buscar al fin el hueco tibio donde anidan las algas, y, aunque la ondina ha salido hace ya mucho del estanque, el rincón de la gruta está extrañamente húmedo, y la gruta es de repente un ser vivo, raro monstruo voraz de las profundidades, que se repliega y se distiende y se contrae como estos organismos mitad vegetales, mitad animales, que pueblan los abismos del océano, y después cede blandamente, y desaparecen los gnomos y las ninfas, y yo no siento ya dolor, ni oigo ningún ruido, porque he llegado al fondo mismo de los mares, y todo es aquí silencio, y todo es azul, y me adentro despacio, apartando las algas con cuidado, por la húmeda boca de la gruta.”
( El mismo mar de todos los veranos, ESther Tusquets)